|
El 3D de Cíclope ha sido una tarea larga, agotadora y llena de ilusión. En un principio, tras haber conocido a Carlos, se me planteó el reto de hacer todo el 3D de Cíclope partiendo del trabajo de otras personas que, en muchos casos, por su falta de voluntad o por la ausencia de remuneración económica del proyecto, no habían cumplido con las expectativas. Después de examinar minuciosamente el material y debido a la falta de entendimiento entre todas las partes involucradas se observó que el material de 3D del que se disponía era inservible, llegando a la conclusión de que iba a llevar mucho más tiempo intentar arreglarlo que rehacerlo por completo. Este fue un momento duro para Carlos que tuvo que tomar una dura decisión cuando le dije:
- Esto hay que hacerlo de nuevo -, ya que suponía desechar el trabajo de seis meses.
No todo fue malo, ya que esta experiencia nos sirvió para reflexionar y llegar a la conclusión de que era preferible continuar el proyecto con tres personas comprometidas que con 20 sin voluntad, y ¡Qué razón tuvimos!, pues desde ese momento todo empezó a fluir. Fue entonces cuando conocimos a Nacho Garrido, alguien con una determinación y una voluntad dignas de elogio.
Así nos pusimos manos a la obra en la planificación del 3D, algo que parecía una misión imposible, crear 7 entornos exteriores y 3 interiores cada cual más complejo que el anterior, planificar la integración, layout, iluminación, texturas, renders. Y todo ello sin más medios que dos ordenadores, una voluntad de hierro y mucha cabezonería.
Para lograr este empeño se analizó una sola y posible solución: 12 horas de trabajo al día durante 3 años.
Nacho se iba encargando de titánicas tareas de texturizado, yo con todo lo demás (cada vez que pienso el peso que tenía encima me dan ganas de llorar de la alegría de no estar otra vez ahí, en ese momento) y Carlos, como siempre un “todoterreno”, tomando las decisiones finales, aguantando como un campeón. Según fue pasando el tiempo y Nacho iba siendo capaz de hacerse con más trabajo sin supervisión, yo le podía dedicar más tiempo a un importante problema, los renders. ¿Cómo renderizar 50.000 frames en HD con 4 ordenadores? (2 pentium a 2 Ghz y 2 Dual Core). Tuve que inventarme mil trucos para optimizar las escenas, las texturas, la iluminación, las sobras, etc. Finalmente conseguí Al final reducir a 5 minutos de render por cada frame en las secuencias de animación. La supervisión del renderizado de los 50.000 frames fue un infierno...
A partir de aquí todo empezó a ir in crecento, Nacho en pleno auge haciendo ya cosas impresionantes, Carlitos ya por fin con una sonrisa en la cara después de 2 años de continuas ojeras, trabajo de perfeccionamiento, pequeños detalles, cosillas que faltaban, etc.
Por fin, el trabajo de 3D estaba finalizado. Ahora empezaba otra odisea en la búsqueda de quién haría la postproducción de sala y audio.
Según mi experiencia, la única manera de conseguir un buen resultado es a través del trabajo, el esfuerzo y las ganas de superación.
Alberto Trujillo / Ignacio Garrido
|